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UN PLAN DE BATALLA CONTRA EL CANCER
Seis estrategias para derrotar al cáncer, tomadas de un “caso perdido y sin esperanza.”

Por: Anne E. Frähm y


David J. Frähm

Traducido y condensado por:

Mario R. Villarreal C.


Introducción.
El caso de Anne, la autora de este libro, inició con un dolor severo en la espalda, que al principio fue mal diagnosticado, con lo que perdió meses preciosos. Posteriormente se le diagnosticó cáncer de mama, con los acostumbrados tratamientos de mastectomía radical bilateral, quimioterapias y radioterapia, los “tres grandes” de la medicina ortodoxa, además de terapia hormonal. Mientras esto sucedía, durante año y medio se dedicó a leer cientos de libros, estadísticas, revistas y reportes sobre cáncer.
En estudios posteriores, los médicos encontraron que había metástasis en huesos y otros órganos internos. Finalmente, como última opción le hicieron dolorosos transplantes de médula ósea y cuando esto también fracasó, sus médicos le informaron que la ciencia médica ya no tenía nada que le pudiese ayudar y fue desahuciada.
Entonces decidió tomar los servicios de un nutricionista (no un dietista), bajo su supervisión, inició un programa de desintoxicación y un cambio drástico y estricto en la dieta y el estilo de vida y cinco semanas después, el cáncer empezó a empacar las maletas.
Este libro es el compendio de todo lo que hizo Anne para derrotar al cáncer; obviamente, no es una fórmula mágica para curar el cáncer, pero representa una esperanza, “una luz en la oscuridad”.
Las seis estrategias que comprenden el plan de combate son:


  1. Conoce a tu enemigo.

  2. Corta las líneas de suministro del enemigo.

  3. Reconstruye tu sistema natural de defensas.

  4. Consigue refuerzos.

  5. Mantén la moral.

  6. Selecciona cuidadosamente tu ayuda profesional.

Esperamos que encuentres en estas páginas las sugerencias que te ayuden a ganar tu propia guerra en contra del cáncer. Dios habrá de ayudarte.




Principio Uno: Conoce a tu enemigo
Para ganar la guerra es primordial empezar a tiempo, desafortunadamente, la mayoría de los pacientes no toman el camino adecuado sino hasta que ya han agotado todas las opciones “convencionales” y para entonces puede ser demasiado tarde, porque las terapias “normales”, en muchos casos pueden haber dañado los órganos vitales y los sistemas corporales lo suficiente para que estos sean incapaces de responder a la estimulación “autocurativa”.
¿Qué es el cáncer?

El cáncer no es solo una enfermedad, en realidad son muchas, hay cerca de 250 enfermedades relacionadas con el cáncer que tienen características diferentes, pero todas ellas tienen dos cosas en común:



  1. Generan células anormales que se reproducen de manera incontrolada.

  2. Se dispersan, invadiendo tejidos sanos en el cuerpo.

Cada célula del cuerpo está equipada con un código genético, que le dice exactamente que hacer, exactamente como hacerlo y exactamente cuando hacerlo. Todo ello para conseguir y mantener el “Tu” que estás destinado a ser. Pero a veces algo sucede que altera químicamente la programación genética de una célula normal, interrumpiendo su armonía con el resto del cuerpo, lo que ocasiona que esa célula ya no sepa como contribuir a mantener el cuerpo.

La mayoría de las veces estas células son destruidas por el sistema inmunológico, que está diseñado para proteger al cuerpo de invasores, materiales extraños y células mutantes, pero en ocasiones este sistema está debilitado por la presencia de tóxicos en el cuerpo, de manera que unos u otros en su inicio escapan a esta acción, entonces sucede la infección o empieza a formarse un tumor.

Los tumores malignos crecen continuamente y pueden liberar células que son llevadas por los sistemas linfático y circulatorio a diferentes partes del cuerpo, donde formarán nuevos tumores (metástasis).

Las células cancerosas, además del daño a la información genética, difieren de las células normales en el modo de obtener su energía, mientras estas últimas utilizan oxígeno para oxidar a la glucosa, las células malignas son anaerobias, es decir, fermentan la glucosa sin la participación de procesos oxidativos, por lo que al crecer el tumor, las funciones del órgano se van perdiendo al tiempo que disminuye su disponibilidad de oxígeno y sobreviene la muerte.


¿Qué causa el cáncer?.

No existen cánceres que tengan una sola causa. Para que se presente la enfermedad, deben juntarse diversos factores, entre ellos: genéticos, fisiológicos, químicos, estreñimiento, radiaciones, hormonales, estilo de vida, sicosomáticos, virus, nutricionales, medicamentos, estrés, drogas, parásitos, plaguicidas, toxinas industriales, aditivos de alimentos, etc., etc.


Concepción del cáncer.

El cáncer no es un destino inevitable que puede atacar a cualquier persona, es el resultado de vivir en el ambiente que hemos creado, del estilo de vida y dietas que hemos elegido y de los problemas de salud que estamos experimentando.

Al identificar la principal causa del cáncer, resulta que somos nosotros mismos y nuestra ignorancia, quienes le abrimos las puertas de par en par al enemigo. Y para colmo, los médicos con frecuencia nos aseguran que el cáncer es algo que sucede inevitablemente a una porción de la población, de lo que no tenemos control ni responsabilidad y que lo único que se puede hacer es someterse a cirugía, radiación y quimioterapia.

Nada más lejano a la verdad. Se puede hacer mucho para prevenir o revertir el cáncer, Dios nos ha dado las armas para lograrlo, solo es cuestión de usarlas y mantenerlas en buen estado. Pero... ¿Cuáles son esas armas?.


El sistema inmune.

Todos tenemos un ejército de células y substancias que buscan y destruyen a agentes extraños que entran en nuestro cuerpo para dañarnos o matarnos, sin embargo, cuando este sistema de defensa se debilita, es incapaz de ganar la batalla.

El cáncer es una enfermedad en la que el sistema inmune está debilitado severamente. En nuestro cuerpo continuamente se están generando células cancerosas, pero el sistema inmune las mantiene “a raya”, y cuando este cae a un nivel extremadamente bajo, el cáncer empieza a desarrollarse. La capacidad del sistema inmune para prevenir o revertir el cáncer depende en gran medida de nuestro estado de nutrición.
El hígado.

De sus más de 250 funciones, dos están relacionadas con la fuerza y la integración del sistema inmunológico y por consecuencia en la prevención y combate al cáncer: su papel en la digestión y asimilación de nutrientes por un lado, y la desintoxicación del organismo por el otro. La primera mantiene en buen estado al sistema inmune y la segunda elimina o metaboliza substancias que entorpecen el trabajo de este, o bien, que estimulan la formación y diseminación de células malignas.

Nuestra dieta típica aporta muchas de esas substancias, de manera que pueden llegar a intoxicar e incluso a destruir al hígado. Este órgano tiene una gran capacidad de regenerarse si somos capaces de llevar una dieta sana y purificante.
El colon.

Una de las principales razones para las disfunciones del hígado es un colon que no permite que los productos de desecho sean eliminados adecuadamente. Esto es comparable a una cañería de drenaje tapada en la casa, de manera que materiales tóxicos quedan atrapados en el intestino grueso y se reabsorben hacia la corriente sanguínea, lo que a la larga causa una sobrecarga en el trabajo del hígado, que se vuelve cada vez menos capaz de limpiar la sangre y el cuerpo se intoxica cada vez más. Este problema es el estreñimiento, que al retener los desechos por tiempos prolongados, en estos se llevan a cabo reacciones de fermentación y putrefacción, que generan grandes cantidades de venenos y como resultado, el cuerpo empieza a degenerar.


¿Qué estrategia tiene mayor sentido?.

Una cosa conduce a la otra, es decir, hay un efecto dominó. Nuestra dieta típica de alimentos procesados, bajos en fibra y altos en grasa llevan a un colon congestionado y este a un hígado disfuncional, que a su vez conduce a un sistema inmune debilitado, que va a permitir el desarrollo del cáncer.

De modo que la estrategia que tiene mayor sentido es algo que restaure y reconstruya los sistemas corporales. En otras palabras, el tratamiento no solo debe estar dirigido a matar las células cancerosas, a extirpar tumores o a tratar los síntomas, eso no resuelve el problema de fondo y permite que el cáncer se presente nuevamente en el futuro.

Un estudio en Inglaterra muestra que el 80 % de las mujeres menores de 30 años a las que se extirpó totalmente un cáncer de mama de primer estadío, 25 años después ya habían muerto de cáncer. La cirugía, la radiación y la quimioterapia, considerados como los tratamientos estándar para el tratamiento moderno del cáncer, no hacen nada para restaurar los órganos y las funciones protectoras del cuerpo para evitar que regrese el cáncer, ni para evitar sus causas, además de que la quimioterapia y especialmente la radioterapia son por si mismos agentes cancerígenos.

Los tres procedimientos estándar de tratamiento debilitan al sistema inmune, especialmente la quimioterapia que es devastadora. Ninguno de los tres limpian el colon o desintoxican al hígado. Estas terapias combinadas pueden colapsar el sistema inmune y el paciente puede morir de la infección más simple.

Es importante reconocer que en algunas ocasiones estos tratamientos pueden ser de mucha ayuda, especialmente en cánceres extremadamente malignos, de crecimiento explosivo, en los cuales si se hacen los tratamientos de manera cuidadosa y limitada, pueden aportar más beneficio que perjuicio, si son llevados al mismo tiempo que un proceso de desintoxicación y reconstrucción conocido como Terapia Nutricional.

Ninguno de los tres tratamientos, cirugía, quimioterapia y radioterapia son efectivos para restaurar la salud, ellos meramente suprimen el tejido maligno en el mejor de los casos y siempre van a deprimir el sistema inmune natural del organismo. Para derrotar al cáncer se requiere de un proceso bastante agresivo que revierta la degeneración crónica del cuerpo, de la cual el cáncer (tumores y células malignas) sólo es una manifestación. A base de un cambio drástico en la química tóxica del cuerpo, a través de una dieta que desintoxique los procesos metabólicos. Es necesario curar al cuerpo completo y no sólo tratar los síntomas.

El cáncer es una enfermedad degenerativa, sistémica, crónica y metabólica, en la que los tumores constituyen solo los síntomas”.

Esto implica que se han estado malgastando miles de millones de dólares y que las premisas básicas del tratamiento y la investigación del cáncer están equivocadas”.

En las décadas por venir, las generaciones futuras mirarán hacia atrás, perplejas y sorprendidas de cómo la medicina oficial ha tratado el cáncer con la máquina de Cobalto, el bisturí y la introducción de venenos dentro del cuerpo y dudarán que esta brutalidad realmente haya ocurrido”.

Dr. Harold W. Harper y Dr. Michael L Culbert

En “Como puedes vencer a las enfermedades asesinas”




Principio dos: Cortar las líneas de suministro del enemigo.
Las tasas de enfermedades cardiacas, de cánceres de mama y de colon son las más altas del mundo, y por el contrario, en Japón son las más bajas. ¿Por qué? – Por la dieta, el plato típico americano es: Una porción grande de carne, papas fritas y a veces, un poco de verduras. Para Japón el plato típico es: Arroz, verduras y un poco de pescado, con esto ingieren la mitad de la grasa, mucho más carbohidratos y fibra, lo que además les proporciona una de las más altas esperanzas de vida y la sexta parte de los cánceres, sin embargo, a los japoneses que viven en Hawai o en el continente, les aumenta su tasa de enfermedades cardiacas y cáncer.

Es un hecho bien documentado que en los países en los que se ha adoptado la dieta típica americana, la salud de sus habitantes sufre; Mauricio, Hungría y Cuba, tres países muy diferentes en los que se está aumentando el consumo de grasa animal (lácteos y cárnicos), en ellos la proporción de cáncer y enfermedades cardiacas va en aumento.

Y todo esto, ¿Por qué?. Desde la primaria nos están bombardeando con los cuatro grupos de alimentos básicos:

El grupo de las proteínas, representado por las carnes, el de las grasas, representado por los lácteos y oleaginosas, el de los carbohidratos, representado por los granos y el grupo de los demás nutrientes representado por las frutas y verduras.

De estos cuatro grupos, se han sobreestimado dos de ellos, las proteínas y las grasas, es cierto que ambos grupos son esenciales, pero no en las cantidades que acostumbramos a comer o que se acostumbra a recomendar por parte de la ciencia, la industria de los alimentos y la publicidad.

En el intestino tenemos dos clases de bacterias, una buenas que nos ayudan a digerir los alimentos y a combatir enfermedades y otras malas, las bacterias anaerobias cuya cantidad aumenta sustancialmente en presencia de proteínas y grasas, y que producen substancias tóxicas y carcinogénicas, en parte por putrefacción de las proteínas y en parte por que las grasas ayudan a retener por mayor tiempo el contenido intestinal proporcionando mejores condiciones para el desarrollo de esas bacterias.

Por lo tanto es de extrema importancia evitar la grasa, especialmente la de origen animal (procedente de lácteos y carnes).

De acuerdo a un reporte aparecido en U.S.News and World Report, estudios científicos han mostrado evidencia significativa de que la proteína animal, (no solo la grasa) de cualesquier fuente, incluso aves y pescado, pueden incrementar el riesgo de enfermedad cardiaca, canceres de colon y de mama y osteoporosis.

La proteína que se ingiere en exceso, por encima de las necesidades del organismo, no pueden ser digeridas y utilizadas apropiadamente y actúan en el cuerpo como un veneno y un carcinógeno.

El intestino humano, largo y con olanes, no está diseñado para una dieta rica en carnes, como el de los carnívoros, liso y corto, por que la carne se fermenta fácilmente a la temperatura del cuerpo y tiende a pudrirse y debe pasar rápidamente para evitar un gran número de problemas de salud.

Con relación a los alimentos que acostumbramos a comer, la gran mayoría de nosotros desconocemos lo que realmente son, no sabemos mucho sobre ellos, sabemos principalmente lo que los comerciales de la televisión y la industria de los alimentos quieren que sepamos, por ejemplo, en la publicidad, en los libros y revistas continuamente nos están machacando que es bueno incluir alimentos lácteos en nuestra alimentación por que fortalecen nuestros huesos debido a que nos proporcionan el calcio que necesita nuestro cuerpo y por que tienen un alto contenido de proteínas para el crecimiento de los niños. Y, ¿cuál es la realidad?, esto puede resumirse en tres puntos:


  1. El calcio además de ser un constituyente de los huesos, una de sus funciones más importantes es neutralizar los ácidos formados en el cuerpo. Los lácteos, excepto la mantequilla, son de los alimentos que más ácido generan en el organismo.

La ironía es que la gente consume lácteos por el calcio que contienen, y al mismo tiempo están consumiendo el calcio de sus huesos para neutralizar los efectos de los lácteos que comen.

  1. Los lácteos aportan una gran cantidad de grasa animal insaturada, que además de lo ya mencionado, almacena cantidades importantes de plaguicidas procedentes de las aplicaciones a las plantas forrajeras con las que se alimenta al ganado.

  2. Los lácteos, excepto la mantequilla, son ricos en proteínas. Hasta ahora, hemos venido creyendo que la carne de res es realmente un buen alimento y que el pollo y el pescado son alternativas saludables, y que la leche y sus derivados realmente son buenos para nuestro organismo. Pues bien, esto NO es así.

Cuando nos toca lidiar con el cáncer, es tiempo de ver que es lo que estamos poniendo dentro de nuestro cuerpo, es tiempo de consultar a un experto verdaderamente especializado en nutrición, o lo que se conoce como medicina de “tercera línea”, mas delante se verá esto con mayor detalle. Recordemos esto: Cada vez que vayamos al “super”, la lista de alimentos puede ser el gran aliado o el gran enemigo en nuestra guerra contra el cáncer.

Y después de todo esto, ¿Qué podemos comer?. Más adelante veremos la respuesta a esta pregunta. Será necesario hacer cambios significativos en nuestra dieta para rehabilitar nuestro sistema inmune, de modo que vuelva a tener la capacidad de combatir el cáncer.


Limpieza y desintoxicación interna.

Llevar una dieta rica en fibra y minerales, pobre en grasas, azúcares y harinas refinadas, carnes, lácteos y vegetales recocidos, limpia el intestino, evita el estreñimiento y protege al hígado, que a su vez protege al sistema inmune.


Enemas.

Los enemas son muy útiles en la desintoxicación corporal por que permiten desprender de la pared intestinal, depósitos de una combinación de mucus concentrado y residuos fecales, que no se desechan con facilidad, en ellos se encuentran atrapadas toxinas y microorganismos anaerobios perjudiciales. Se recomienda comprar un equipo para enemas y utilizarlo de acuerdo a las instrucciones del fabricante.




  1. Preparación del líquido.

- Tibiar 8 tazas de agua destilada a más o menos 37 °C.

- Preparar tres tazas de café con café de grano orgánico y agua destilada, no usar café instantáneo ni descafeinado, añadir al café tres tazas de agua destilada a temperatura ambiente, de manera que la mezcla quede a la temperatura corporal.



  1. Preparación del equipo.

- Busque un lugar donde pueda acostarse cómodamente y el recipiente del agua quede a 30 cm por encima de usted, puede acostarse en el piso y colocar el recipiente en un mueble bajo o en un gancho.

  • Llenar el recipiente con el agua destilada tibia y conectar la manguera.

  • Dejar salir el aire contenido en la manguera.

  • Aplicar un lubricante a la punta de plástico.

  1. Preparación corporal.

  • Acuéstese sobre su lado izquierdo con la cadera elevada (use una almohada metida en una bolsa de plástico).

  • Inserte con cuidado la punta de plástico en el recto.

  1. Flujo.

  • Ajuste el flujo del líquido de manera que sea confortable.

  • Masajee el abdomen de izquierda a derecha para que el líquido se mueva dentro del colon.

  • Cierre la válvula antes de retirar la punta de plástico.

  • Permanezca por dos a tres minutos sobre su lado izquierdo, luego otro tiempo igual sobre su espalda y por último otros dos a tres minutos sobre su lado derecho, siempre masajeando el abdomen.

  • Vaya al sanitario y vacíe el intestino, masajeando el abdomen de derecha a izquierda

  • Repita todo el proceso con la mezcla de café, procurando mantener el líquido en el colon durante 15 a 20 minutos mientras permanece acostado.

  1. Limpieza.

  • Lavar y desinfectar el equipo y el piso si hubo alguna descarga accidental.

Nota. Los enemas tienden a sacar del colon las bacterias benéficas, por lo que es conveniente tomar cápsulas o tabletas de lactobacilos (Acidophilus), o tomar yogurt descremado para reemplazarlos.
Dieta de jugos.

Junto con los enemas deberá llevarse una dieta de jugos durante 7 a 14 días, dependiendo de la capacidad del paciente para llevarla. Con esta dieta, es posible que el paciente se sienta débil, hambriento e incómodo los primeros dos o tres días, pero una vez pasado ese período, sentirá que su energía crece, irá en aumento una sensación de bienestar y disminución del hambre.

La meta de estos dos tratamientos es limpiar los intestinos y el hígado para que este pueda nuevamente desintoxicar al cuerpo.

Los jugos frescos tienen en su composición la máxima cantidad de vitaminas, minerales, azúcares naturales, aminoácidos y enzimas que en conjunto ayudarán a regularizar el proceso metabólico general del organismo y reducen la carga de trabajo normal del hígado.

Este tratamiento es equivalente a dar un “baño interior” al cuerpo, durante el cual se eliminará y quemará una gran cantidad de material insano, células muertas, tejido enfermo y desechos tóxicos que se han estado acumulando durante años en los tejidos, causando enfermedad y envejecimiento prematuro.

Estos materiales serán eliminados por riñones, intestinos, piel y pulmones, pero la vía principal por la que se eliminarán todas estas toxinas es el intestino.

Durante la dieta, por la falta de sólidos, se reducirá el funcionamiento intestinal, por lo que para evitar la reabsorción de los desechos tóxicos y la sobrecarga e incluso daño a los riñones, será necesaria la aplicación de enemas de café orgánico; el café administrado por esta vía estimula al hígado y a la vesícula biliar a eliminar toxinas, abre los conductos biliares, incrementa la acción peristáltica y produce la actividad enzimática necesaria para producir las células rojas de la sangre y un más eficiente intercambio gaseoso en los pulmones.

Es recomendable hacer esta dieta durante 14 días de preferencia, pero si no es posible, se puede reducir el tiempo de acuerdo a las condiciones del paciente.


Procedimiento para llevar a cabo la dieta:

Nota: Todos los jugos deben haber sido extraídos justo antes de tomarlos y diluidos 1 a 1 con agua destilada o agua natural sin cloro ni otros aditivos.

8: 00 a.m. Una onza de té ESSIAC o Flor Essence.

8:30 a.m. Un vaso de jugo de toronja con una cucharada de aceite de oliva extravirgen y acuéstese sobre el lado derecho durante 20 minutos.

9:00 a m. Un vaso de jugo de manzana con una cucharada de Metamucil natural y 1/2 cucharadita de vitamina C en polvo.

9:30 a.m. Enema de café. Ver antes.

10:00 a.m. Bebida verde con 1/2 cucharadita de vitamina C en polvo. Ver más delante.

11:00 a.m. Jugo de manzana con Metamucil y vitamina C.

12:00 a.m. Jugo de zanahoria y hojas de coliflor, 1 tableta o cápsula de Acidofilus (Lactobacilos). Ver más delante.

1:00 p.m. Bebida verde con vitamina C.

1:30 p.m. Una onza de té ESSIAC.

2:00 p.m. Jugo de manzana con Metamucil y vitamina C.

2:30 p.m. Enema de café.

3:00 p.m. Jugo de zanahoria y hojas de coliflor.

4:00 p.m. Bebida verde con vitamina C.

5:00 p.m. Jugo de manzana con Metamucil y vitamina C.

6:00 p.m. Jugo de zanahoria con hojas de coliflor.

6:30 p.m. Una onza de té ESSIAC.

7:00 p.m. Bebida verde con vitamina C.

7:30 p.m. Enema de café.

8:00 p.m. Jugo de zanahoria con hojas de coliflor.

9:00 p.m. Bebida verde con vitamina C.

10:00 p.m. Jugo de manzana con Metamucil y vitamina C.
Bebida Verde.

Preparación: diluir una cucharada del polvo y media cucharada cafetera de ácido ascórbico en polvo (Vitamina C) en un vaso de agua destilada o jugo.

Composición: Pasto de trigo, pasto de cebada, Kelp, arroz moreno, Chlorella y Spirulina.

Esta bebida aporta al organismo: Aminoácidos, ácidos nucleicos, clorofila, cerca de 60 minerales, encimas, vitaminas, Beta caroteno; que funcionan en el organismo como un reconstituyente, oxigenador, combate radicales libres, ayuda a desintoxicar al hígado y combate al cáncer.

Es importante tomar el tratamiento con la máxima seriedad, recordemos que esto es una guerra y el enemigo no perdona ni pierde el tiempo, si flaqueamos o dejamos pasar las cosas, él avanzará inexorablemente; solo hay una forma de ganar la guerra: Luchar para ganar hasta el último esfuerzo y el último instante, no debemos cejar aunque sintamos que estamos ganando la batalla.

Recordemos que el cáncer no es un tumor o una metástasis, el cáncer es una enfermedad degenerativa sistémica y el hecho de extirpar un tumor no significa que estemos libres de la enfermedad, es necesario combatir con todas las armas disponibles, y lo más importante: siempre es mejor prevenir que curar.

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